Cómo preparar el PER

Once unidades que no valen lo mismo, tres que pueden suspenderte solas y dos plazos que corren mientras estudias.

Última actualización: 18 de agosto de 2026

La preparación del PER se planifica mal por un motivo concreto: se trata como si las once unidades pesaran lo mismo y como si el examen fuera el único requisito. Ni una cosa ni la otra, y la aritmética del examen lo demuestra en dos líneas.

El reparto que impone la aritmética

El examen son 45 preguntas con cuatro opciones y 1 hora y 30 minutos, y se aprueba con 32 aciertos. De ahí salen todas las decisiones de calendario:

Dicho de otro modo: ese 42 % del examen se lleva 9 de los 13 errores permitidos. Cualquier plan que reparta las horas a partes iguales entre once unidades está repartiendo mal el riesgo. Los topes, con su detalle, están en cómo es el examen.

El orden de rentabilidad

PrioridadQuéPor qué
1Balizamiento5 preguntas y tope de 2 errores; contenido acotado y visual: mucho riesgo eliminado con pocas horas
2Carta de navegación4 preguntas y tope de 2; la única que exige práctica manual: necesita semanas, no días
3Reglamento (RIPA)10 preguntas y tope de 5: el mayor volumen del examen
4Teoría de navegaciónSostiene la carta; se estudia con ella, no aparte
5Las siete unidades restantesAportan aciertos al total de 32, pero no pueden suspender solas

El balizamiento va primero por eficiencia pura: es contenido finito y visual —un puñado de marcas con su forma, color, marca de tope y ritmo de luz— que se domina en pocas horas y elimina un tercio del riesgo eliminatorio. Ninguna otra unidad tiene esa relación entre horas invertidas y riesgo retirado. Ten en cuenta, eso sí, que la convocatoria de la Dirección General de la Marina Mercante para 2026 fija como norma de examen el Sistema de Balizamiento Marítimo IALA-MBS 2022, con documentación de Puertos del Estado: comprueba que el material con el que estudias no sea de una edición anterior.

El RIPA va en tercer lugar por volumen, no por dificultad, y se estudia por reglas completas. Una regla de rumbo y gobierno explicada a medias es peor que no explicada: la de responsabilidades entre categorías, por ejemplo, arranca con la salvedad expresa de las reglas de canales angostos, dispositivos de separación y buque que alcanza, de modo que un velero que alcanza a un buque a motor es el que debe apartarse. Ese matiz cae en examen y, sobre todo, cae en el mar.

La carta necesita calendario propio

Es la única unidad que no se puede comprimir. Requiere carta, compás y transportador, y requiere repetición hasta que el procedimiento sea automático. Sesiones cortas y frecuentes durante semanas rinden mucho más que un fin de semana intensivo.

Y hay que estudiarla junto con teoría de navegación, no después. La corrección total, la relación entre rumbos y las líneas de posición solo se fijan aplicándolas sobre la carta, y los problemas solo se resuelven si esos conceptos están claros. Separarlas es el error de método más común del PER.

Entrena sin calculadora. La resolución de convocatoria dice que «el uso de la calculadora solo está permitido en los exámenes para patrón de yate y capitán de yate»: en el PER está prohibida. Si preparas los ejercicios con calculadora al lado, llegas al examen sin la herramienta con la que has estudiado. Lo que aportas tú es bolígrafo azul o negro, lápiz y material de dibujo; la carta náutica y la documentación del Anuario de Mareas o del Almanaque Náutico las pone la Administración.

No estudies con material de 2014

El Real Decreto 875/2014 ha sido modificado seis veces y su texto consolidado está actualizado a 30 de diciembre de 2025. Quien prepara el PER con apuntes que no se han revisado desde su publicación arrastra dos problemas concretos.

El primero está en el propio programa. El epígrafe 4.4 del anexo II sigue remitiendo a la Orden FOM/1144/2003 para el material de seguridad, y esa orden está derogada desde el 1 de julio de 2021 por el Real Decreto 339/2021, que es la norma que hoy fija el equipo exigible por zona de navegación. El temario cita una norma muerta; estudia por la vigente.

El segundo es contenido que no existe. La «regla de los doceavos» no figura en todo el anexo II, en ninguna titulación: es una verificación negativa sobre el programa completo. Lo que el temario pide es obtener la sonda en pleamar y en bajamar con el Anuario de Mareas, y el término que emplea es «amplitud de la marea», junto con «duración de la marea». Horas dedicadas a los doceavos son horas que no dan aciertos.

Los dos plazos que corren

Hay 24 meses para solicitar la expedición del título desde que se supera el examen, según el artículo 23.3. Superado ese plazo decae el derecho y hay que repetirlo todo, examen incluido.

El segundo plazo es el del informe de reconocimiento psicofísico, que tiene una vigencia de 2 años desde su expedición y debe estar en vigor cuando solicitas el título. Quien apura los dos a la vez puede llegar al trámite con el informe vencido y pagarlo dos veces.

La consecuencia de planificación es sencilla: el psicofísico, hacia el final; el examen, cuanto antes dentro de tu calendario de estudio.

Encajar prácticas y radio

Son 16 horas de prácticas básicas de seguridad y navegación y 12 horas del curso de radiooperador de corto alcance —4 más 8 en simulador—: 28 horas en total. Estas cifras de horas son concordantes entre las fuentes consultadas, no una cita literal del BOE; los anexos V y VI no se han podido leer directamente en el texto consolidado.

Ninguna de las dos compite realmente con el estudio: el curso de radio cabe en un fin de semana y las prácticas se hacen en dos o tres jornadas. Y conviene saber que no hay un curso separado de contraincendios para el PER; el certificado de seguridad del STCW solo se exige para habilitaciones anejas.

Hay además un argumento de aprovechamiento: hacer las prácticas después de estudiar maniobra, seguridad y amarre convierte esas horas en aprendizaje real. Hacerlas antes convierte al alumno en pasajero que sigue instrucciones. El real decreto no impone ningún orden entre prácticas y examen. Todo el detalle está en las prácticas obligatorias.

Cómo medir si vas bien

No por porcentaje de temario cubierto, sino por resultado en simulacros completos y con una métrica desagregada: cuántas de las tres unidades con tope superarías hoy. Un simulacro con 35 aciertos globales pero 3 fallos en carta es un suspenso, y el número global no lo refleja.

La referencia razonable para las unidades con tope no es el mínimo sino el pleno: apunta a 5 de 5 en balizamiento y 4 de 4 en carta, porque el día del examen la presión consume el margen que en casa parecía sobrado. Y cronometra siempre: dos minutos por pregunta es cómodo en lo memorístico y ajustado en el trazado.

Una advertencia. Esto es material de estudio: no sustituye a la formación náutica ni al criterio del patrón. La norma aplicable es la publicada en el «Boletín Oficial del Estado» y la resolución de convocatoria de cada administración.

Preguntas frecuentes

¿Por dónde empiezo a estudiar el PER?

Por balizamiento: tiene tope de 2 errores sobre 5 preguntas, contenido acotado y visual, y se domina en pocas horas, retirando buena parte del riesgo eliminatorio.

¿Cuánto tiempo lleva preparar el PER?

Depende del punto de partida, pero la carta de navegación es la que marca el ritmo: necesita semanas de práctica manual y no se puede comprimir.

¿Cuánto hay que sacar para aprobar?

32 aciertos sobre 45, que son el 71,1 %, sin superar el tope de errores de balizamiento, RIPA y carta. Las tres eliminatorias son 19 preguntas y solo admiten 9 errores entre ellas.

¿Hago las prácticas antes o después del examen?

El real decreto no impone un orden. Lo que sí hay es un plazo de 24 meses desde el examen para solicitar la expedición del título, así que conviene no dejarlas para el final.

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Fuentes oficiales

Verificables en el «Boletín Oficial del Estado» y en las convocatorias de examen que publica la administración competente, que puede ser la Dirección General de la Marina Mercante o la comunidad autónoma correspondiente.

PERTest es una herramienta independiente de preparación y no está afiliada ni respaldada por la Dirección General de la Marina Mercante ni por ninguna administración. La información oficial y vinculante es siempre la publicada en el Real Decreto 875/2014 y en las convocatorias de examen de la administración competente.